Ser pobre con Jesús

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Compromiso 5: ser pobre con Jesús

“La riqueza de Dios sólo puede alcanzarnos a través de nuestra pobreza personal y comunitaria, vivificada por el Espíritu de Cristo.”

Papa Francisco

Aceptar la pobreza es un elemento importante para estar disponibles a la acción de Dios. Durante el año de ESM escogemos vivir la pobreza por Jesús y con Jesús.

Esta pobreza tiene formas concretas:

  • Pobreza humana, al escoger enriquecernos de otras culturas.
  • Pobreza de medios, al venir con pocas cosas (¡básicamente, la maleta de 20 kg que se permite en el avión!).
  • Pobreza en el idioma, al escoger hablar entre nosotros sólamente en italiano.
  • Pobreza personal, al no disponer libremente de nuestro tiempo.
  • Pobreza material, al aceptar utilizar sólamente el dinero que mes a mes nos envían nuestros padrinos.
  • Pobreza de relaciones, al aceptar que el contacto con nuestros familiares será menos frecuente (se «corta» entre los meses de octubre y diciembre, para retomar el contacto de manera limitada durante el resto del año. ¡Animamos vivamente a los estudiantes que utilicen el correo por escrito!

Esta pobreza nos hace descubrir una nueva disponibilidad a la acción de Dios en nuestras vidas. Un corazón empobrecido se abre naturalmente a quienes son pobres, sea porque no conocen a Dios, sea por estar en condiciones humanas o materiales desfavorables.

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